martes, 24 de julio de 2018

”SINUHÉ EL EGIPCIO”


Sinuhé, el egipcio, el hermano de quien fuera nombrado como Akhenaton y que después fue nombre maldito en Egipto por intentar implantar la primera religión monoteísta de la historia desplazando a todos los demás dioses, Amón, Seth,...,

Sinuhé quien bajó por el Nilo en una cesta calafateada con pez y nudos de pajarero, se crió en el seno de una familia humilde pero acomodada junto a sus padres Senmut y Kipa quienes hicieron de el un prometedor médico que seguía los pasos de su padre tras una primera intención de ser militar por la vaguedad de aprender a leer y escribir.

Pronto se convirtió en aprendiz del trepanador real, lo cual era motivo de orgullo de sus padres y más tarde se ordenó sacerdote y recibió la invitación para entrar en La Casa de la Vida del gran templo de Amón, porque entonces no se podía ser un buen médico sin antes haber sido nombrado sacerdote.

Estando formándose y visitando las llamadas casas de Lenocinio, donde las mujeres alegran los espíritus de los jóvenes bailando y mostrándose, conoció a la que llamó Nefernefernefer, lo que significaba tres veces bella.

Este amor tras dejarlo en la ruina total, haberle entregado la herencia de sus padres e incluso la tumba en la que ellos debían descansar para la eternidad y sintiendo Sinuhé vergüenza  de sí mismo abandonó Egipto.

Conoció a Kaptah quien lo acompañó en sus viajes por Siria, Babilonia, Creta y en todas sus aventuras y desventuras por el mundo antiguo hasta que finalmente vuelve a Egipto como afamado médico.

Mientras Amenhotep III muere sucediéndole en el trono de las dos tierras su hijo Akhenaton, quien gobierna con mano blanda y lleva a Egipto a la decadencia.

Horemheb, amigo de la infancia y general de los ejércitos del faraón junto con Ay, sacerdote de Amón conspiran para derribar del trono a Akhenaton, y poner en su lugar a su hijo Tuth, quien accedería al trono con el nombre de Tutankhamon, a quien cuando el tiempo lo requiriese había que quitar también del trono, así Sinuhé como médico real participó en las muertes de ambos faraones para darle las coronas primero a Ay y posteriormente a Horemheb quien tuvo un hijo con Baketamon (hermana de Akhenaton) llamado Ramsés, quien gobernaría con el nombre de Ramsés I, dando lugar así al comienzo de una nueva dinastía.

He disfrutado muchísimo con la lectura de este libro, de este clásico diría yo. Se escribe en primera persona y es el propio Sinuhé el que escribe y cuenta de su puño y letra en su destierro las andanzas de su vida, sus amores y desamores. 
Teniendo en cuenta que es un egipcio nacido en el antiguo Egipto, la autora ha tenido mucho cuidado en cada unas de las expresiones, dándole al lector en todo momento que es el propio Sinuhé quien habla, usando terminaciones verbales y expresiones que bien podrían usarse en aquellos tiempos.

Te hace una buena descripción de las ropas, de cómo eran las batallas, las relaciones entre las clases sociales del antiguo Egipto, los barrios en que vivían, las épocas de las crecidas del Nilo, las aves, y también del entorno fuera de Egipto, describiéndote a los Hititas, babilonios, viajes al país de Punk, donde los egipcios viajaban desde la época de Hatshepsut para volver cargados de oro y riquezas para el faraón.

Una lectura que si al principio cuesta después engancha y hace que quieras saber más de esta increíble civilización que gobernó el mundo desde hace ya cinco mil años.


Una lectura interesante a los amantes de la novela histórica y obligada para los estudiosos de Egipto.

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