domingo, 23 de noviembre de 2014

"LA ISLA DE LAS MIL FUENTES"



Londres 1729. Nora Reed pierde a su amado Simon Greenborough en el pobre barrio del East End y con él los sueños de vivir juntos su amor en las colonias del Caribe. 

Unos años más tarde conoce a Elías Fortnam, quien tras un breve flirteo pide su mano al padre de Nora, Thomas Reed, uno de los comerciantes más ricos del imperio. Desde su llegada a Jamaica Nora y Elías se distancian al punto que cada uno hace su vida por separado. Nora se centra en actividades con los esclavos no muy bien vistas dentro de la comunidad colona inglesa de la isla. 

La distancia en la pareja se acentúa cuando Doug Fortnam, el hijo de Elías, regresa de sus estudios en Europa y se enamora de Nora. Por su parte Akwasi, un esclavo y antiguo compañero de Doug de la infancia también siente la misma pasión por su señora del mismo modo que un odio y rencor desmesurados hacia Doug a quien considera culpable de su esclavitud en los campos de caña de azúcar. Al mismo tiempo que Maanu, sirvienta de Nora, admiraba a Akwasi.

La rivalidad entre Doug y el esclavo negro, se hace insoportable para  Akwasi, quien tras una ceremonia obeah seduce a Nora y se escapa para unirse a los cimarrones de las Blue Mountains, grupo de antiguos esclavos huídos, y regrese con aires de venganza llevándose y haciendo su esclava a la que antes fuese su señora, Nora Fortnam, matando al marido de esta y dejando a Doug como único dueño de la plantación. En las montañas Akwasi hace a Maanu su primera mujer, mientras que a Nora la toma como segunda. Ambas mujeres tienen sendos hijos del guerrero Ashanti, Jefe y Deirdre.

Doug tras descubrir que Nora sigue viva y está con los cimarrones, en una arriesgada aventura consigue llegar hasta Nanni, la Jefa de estos y liberar así a Nora quien regresa a su lado y crían juntos a Deirdre como si fuese hija legítima de ambos.

Este es el resumen de la apasionante primera novela de Sarah Lark, de las dos ambientadas en el caribe colonizado del s. XVIII por el imperio británico. En ella se refleja muy bien el status de blancos y negros, como unos blancos colonos se aprovechan en demasía de una esclavitud que ya da muestras de no querer conformarse con servir al hombre blanco, sino que lucha cada vez más fervientemente por conseguir privilegios y teniendo como última meta, LA LIBERTAD.

Cimarrones y Señores están obligados a entenderse en una isla dividida en clases en un mundo en constante cambio.

Tras sus novelas ambientadas en las también colonias inglesas de Nueva Zelanda "En el país de la nube blanca", "La canción de los maoríes" y "El grito de la tierra", Sarah Lark navega hacia la otra parte del mundo para ambientarnos perfectamente en la grandiosidad del imperio británico y hacernos partícipes de la influencia que tuvo en el mundo de entonces y que llega hasta nuestros días. 

Quizás no sea del todo objetivo con esta autora, pues es una de mis favoritas, pero el ritmo que imprime en sus relatos, la personalidad de sus personajes, la garra con la que luchan cada uno en busca de sus objetivos y la riqueza ambiental y detallista de sus escenarios hacen que una vez despliegues la tapa no puedas parar de leer. 

Supongo que hay autores que tienen el ritmo de escribir innato y esta autora para mi lo tiene sin duda.

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