miércoles, 4 de marzo de 2015

"LA METAMORFOSIS"


Todos los libros tienen algo de especial, pero este sin duda es uno de los mas especiales por diferentes motivos.

Durante el año 2013 estuve viviendo, para mí, en una de las ciudades más bonitas y con más  encanto del mundo, Praga, en la Rep. Checa y aunque ya había oído mencionar a Kafka en diversas ocasiones no fue hasta mi estancia en la capital bohemia cuando me interesé mas por este extraño autor.

Quien lea un poco sobre la vida de Kafka y las circunstancias en las que este vivió podrá entonces comprender su obra y esta en particular. Publicada en 1915 poco después de estallar la Primera Guerra Mundial y en un mundo donde el comunismo invadía países enteros por sus atractivos emblemas.

Como bien pide Kafka al periódico que decidió publicar su libro.. 

  "El insecto mismo no puede ser dibujado. Ni tan sólo puede ser mostrado desde lejos. En caso de que no exista tal intención, mi petición resulta ridícula; mejor. Les estaría muy agradecido por la mediación y el apoyo de mi ruego. Si yo mismo pudiera proponer algún tema para la ilustración, escogería temas como: los padres y el apoderado ante la puerta cerrada, o mejor todavía: los padres y la hermana en la habitación fuertemente iluminada, mientras la puerta hacia el cuarto contiguo se encuentra abierta."

Y es que el libro hay que entenderlo desde la perspectiva del individuo que se siente diferente al resto de la sociedad, siendo aquí la sociedad su propia familia. El protagonista Gregor Samsa un día siente que no es como los demás, que se ha convertido en un insecto, un bicho raro, al que los demás desprecian e incluso repudian y aíslan por ser diferente.

Franz también nos hace ver el ideal del Comunismo, pero al que critica y que lo retrata como un sistema que no sirve aplicado a la vida real. Mientras Gregor trabaja para mantener a su familia, todos los componentes de esta, su hermana Grete y el señor y la señora Samsa viven y dependen de su hijo Gregor y no hacen nada por ayudar económicamente a la supervivencia familiar y es cuando Gregor no se puede hacer cargo de la familia y necesita que se hagan cargo de él cuando se da cuenta que lo dejarán morir a su suerte.

El libro tiene varias interpretaciones pero a cual más interesante y que deja al lector la libertad de identificar al insecto, aparentemente una cucaracha, con cualquier estado de inferioridad o rareza que muchas veces muchos de nosotros sentimos al vivir en un mundo en el que se ponen valores materiales por encima de los propiamente humanos o incluso animales. 

viernes, 27 de febrero de 2015

"ADULTERIO"


"Hace seis meses compramos una lavadora nueva, y para eso hubo que cambiar la tubería. Tuvimos que cambiar el suelo y volver a pintar la pared. Al final, esa zona de la casa era más bonita que la cocina. 

Para evitar el contraste, reformamos la cocina. Entonces nos dimos cuenta de lo viejo que estaba el salón, que quedó más acogedor que el despacho, sin cambios desde hacía casi diez años.

Seguimos con el despacho. Poco a poco, la reforma se fue extendiendo por toda la casa. Espero que lo mismo suceda en mi vida. Que las pequeñas cosas conduzcan a grandes transformaciones."

Y es que a pesar de tener al marido perfecto, dos hijos maravillosos, ser una reputada periodista en un periódico respetado de Ginebra, irse de vacaciones una vez al año a destinos paradisíacos con playas maravillosas, Linda tras sobrepasar la barrera "psicológica" de los 30 y encontrarse ya en los 31 y entrevistar a un escritor quien le dijo:

"No tengo el menor interés en ser feliz. Prefiero vivir de forma apasionada, lo cual es un peligro porque nunca se sabe lo que nos vamos a encontrar más adelante". 

Se plantea si quizás su maravillosa y perfecta vida no es una vida simple, sin sustancia, carente de emociones y que la conducen al paso vacío de los días y entonces se pregunta: -"¿Qué puede ser peor que una vida gris, triste, con todos los días iguales? ¿Peor que el pánico a que todo desaparezca, incluida mi propia alma, y a quedarme completamente sola en este mundo, después de haberlo tenido todo para ser feliz?"

Mientras tanto se reencuentra con Jacob König, antiguo compañero de clase quien ahora es un político muy prometedor del país y sin saber por que se siente muy atraída por este y se propone conquistarle cueste lo que cueste, incluso destruyendo su matrimonio.

Linda y Jacob son amantes. Mientras cada uno sigue con su respectiva vida se entregan desenfrenadamente a la pasión de los encuentros inesperados y los besos prohibidos hasta que el marido de Linda y Marianne, la esposa de Jacob descubren la aventura de ambos.

A partir de aquí Linda y su marido deciden pasar unos días en Interlakenhohematte, donde ya estuvieron hace diez años con el afán de recuperar aquella pasión perdida, pero tanto uno como otro descubren que es imposible.

De maneras distintas pero igual de efectivas descubren que "es imposible volver atrás en el tiempo"..

Y como reflexiona mas tarde Linda, no trata de justificar su adulterio, no, sino que iba buscando la verdad y la encontró. Linda iba buscando su verdadero sentido de vivir, huyendo de la monotonía que estaba viviendo, pero sin darse cuenta de todo lo hermoso que la rodeaba. Tuvo que huir, tuvo que arriesgarse al punto de perder a su marido, sus hijos y su maravillosa vida, para darse cuenta de que la verdadera razón de vivir está en ella misma y en el amor a su alrededor. El amor por vivir, el amor por todo lo que nos rodea que el saber que existe nos hace olvidar de lo mágico que es el que exista...

Todos a veces nos hemos sentido así, navegando hacia ninguna parte, perdidos, yendo hacia adelante, pero sin llevar el control, por inercia y con ese sentimiento de hastío. Un día paramos, pensamos que no nos gusta lo que hacemos o la vida que llevamos y queremos cambiarlo todo sin parar a pensar en las grandes cosas que también forman parte de esa monotonía y que sin darnos cuenta obviamos.

A veces despertamos a tiempo y otras ya es tarde para exprimir el jugo a la vida, el jugo a nuestra vida, a nuestro entorno, a nosotros mismos.

viernes, 6 de febrero de 2015

"BOABDIL. TRAGEDIA DEL ÚLTIMO REY DE GRANADA"


En aquel diciembre de 1941 Boabdil salió de la Alhambra y dijo:

"Salvad a vuestros hijos y culpadme a mí de todos vuestros infortunios, pues nací para ser el último rey nazarí de Granada y llevar sobre mis hombros el peso de vuestra tristeza y la de La Alhambra, para siempre. Mirad hacia el tiempo nuevo que ya ha venido y aceptar el designio que no se puede evitar, maldecid mi nombre cuando vuestro aguante ya no pueda más, y pensad, por encima de todas las cosas, que yo estará sufriendo vuestra misma pena multiplicada por cada uno de vosotros, porque nací para eso y para que todos veáis en mí al culpable de todas las cosas que no se pueden entender con el corazón, ni explicar con la mente, ni aceptar con la voluntad."

Así despidió Boabdil a su pueblo granadino. Lleno de terribles contradicciones que asolaban su alma en aquellos momentos, con una vulnerabilidad endémica, una atroz desolación íntima y una completa sumisión a las circunstancias tal y como se presentaran.

"Haces bien en llorar, maldito hijo mío, es lo único que puedes hacer, como una mujer, ya que no fuiste hombre bastante para salvar tu reino."

Desafortunada frase de Aixa, madre de Boabdil a su hijo mientras admiraban con tristeza la tierra, el reino perdido de Granada y que quedaría para siempre grabada como la frase de una madre a su hijo el perdedor. Cruel, escupida con amargura y sin estremecerse ni sentir la mas mínima compasión ante su hijo ni los sentimientos de este. Pero sobre todo injusta. Pues la historia es historia y es contada por muchos para el entendimiento de muchos más, y es que efectivamente, Abu Abd Alláh ibn Abül-Hasan, Muhammad XII de Granada, el último rey nazarí llamado Boabdil fue eso, él último sultán que tuvo la Alhambra, porque al contrario de lo que haya quedado para la historia o de lo que los libros cuenten, Boabdil o El Zogoibi (el desventurado) como tuvo que soportar que lo llamaran durante toda su vida, no perdió Granada, no perdió su hermosa Alhambra, sino que fue sin desearlo el testigo de honor de su propia desdicha, del incomprensible castigo de su existencia, porque como reconocieron sus mas allegados leales, el último rey nazarí estaba destinado a vivir mucho pues mucho había de penar.

Víctima de conjuras y conspiraciones desde antes de su nacimiento por su propia madre, Aixa, quien veía en él la unificación del linaje nazarí heredada del gran sultán Muhammad V, también de los planes y el tiempo dorado que les tocó vivir a Fernando e Isabel, los bien llamados reyes católicos, de las ansias de poder de su propio padre Muley Hacén, quien dio mas tarde nombre al pico más alto de Sierra Nevada en donde llevaron su cuerpo ya sin vida o de su tío Al-Zagall, el eterno segundón por verse siempre a la sombra de su hermano e incluso víctima de sí mismo y de su propio destino y arrastrando consigo en su camino de penurias y sinsabores a cualquiera que se acercara a Boabdil el Zogoibi, pues la profecía había de cumplirse.

Una profecía que más que profecía era una visión de algo que irremediablemente debía ocurrir. La consecución de una maquinación perfecta, porque un reino puede soportar el mal gobierno de varios reyes, pero no de muchos. Y Boabdil heredó un reino apocado, lleno de luchas internas por el poder, en contraposición con el reino que le disputaba la tierra y que se encontraba en continuo crecimiento como eran los reinos de Castilla y Aragón unificados en los reyes católicos, lo que hizo que el desgraciado Zogoibi encontrara su sino ya escrito mucho antes incluso de él nacer.


Boabdil, sin duda de esos libros que cuando los termino de leer dejan en mí el vacío momentáneo de quien se sabe huérfano de historias tan increíbles por un tiempo. De esos de los que he disfrutado página a página conociendo un trocito más de la historia de España, de Andalucía y de Granada y de como la estirpe nazarí fue extirpada de la península ibérica dejando paso a un nuevo tiempo y a un renacer del ser humano que se colmaría con el posterior descubrimiento del nuevo mundo por el navegante Cristóbal Colón. 

Simplemente diría que estoy feliz de que este libro se haya cruzado en mi camino, pues he sido feliz durante su lectura. Qué más se le puede pedir a un libro...

viernes, 30 de enero de 2015

"EL UMBRAL DE LA ETERNIDAD"


Tercera y última entrega de su Trilogía del Siglo. En El umbral de la eternidad Ken Follet nos relata en primera línea todos los entresijos de la llamada Guerra Fría. 

Y es que a pesar de no haber desencadenado ninguna gran guerra mundial como en las dos anteriores novelas, las historias de espionajes, batallas armamentísticas encubiertas, luchas por conquistar el espacio y un sinfín de historias por hacerse con el poder mundial entre las grandes potencias mundiales, la URSS y USA, este libro refleja fielmente la tensión vivida en aquellos años en los que el mundo vivía ajeno a una mas que posible extinción de la vida humana por completo por el simple hecho de no claudicar ante el enemigo.

Absurdo o no, todo eso se vivió y todo eso ocurrió y quizás leyendo libros como este nos demos cuenta de las estupideces que es capaces de hacer el ser humano tan solo por mostrar su poderío al resto del mundo.

Una de mis historias favoritas dentro de las muchas que contiene esta novela, es el problema con la isla de Cuba, ya que te ayuda a comprender la situación en la actualidad que para mi generación nos es algo desconocida el como se llego al bloqueo de la isla, etc...

Por ponerle alguna al libro diría que se hace algo pesado. Es mas un libro documental que una novela y eso tiene una parte positiva como así también otra negativa.  

Otra cosa, para leerlo intenta escoger una época en la no estés muy ocupado ni hagas muchos viajes. A mi me cogió dos viajes de por medio y no es precisamente el libro más recomendable para llevarse consigo pues mas que de bolsillo es un libro de maleta.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

"LA NOCHE EN QUE FRANKENSTEIN LEYÓ EL QUIJOTE"


Admito que no aprendí a amar este libro hasta que no pasaron unos meses desde que terminé de leerlo.

Santiago Posteguillo junto con Ken Follet y algunos autores mas, es uno de esos autores que me hicieron seguidor y admirador de sus obras y me ganaron desde el primer libro que leí de ellos. 

Compré este libro después de leer su fantástica trilogía de Escipión, "Africanus el hijo del cónsul", "Las legiones malditas" y "La traición de Roma" y de los dos primeros libros de su posterior trilogía sobre Trajano "Los asesinos del emperador" y "Circo Máximo" y confieso que mis expectativas iban encaminadas en este sentido, deseoso de encontrar una novela a la altura de estas últimas que me hiciera estar durante horas y horas leyendo ensimismado en el mundo de Posteguillo.

Sin embargo lo que encontré no fue una novela propiamente dicha con su introducción, nudo, desenlace y epílogo, sino una serie de relatos cortos que nada tenían que ver entre sí. O sí. Todos ellos tenían algo en común, cada relato desentrañaba una curiosidad nueva, una historia o explicación singular para muchos casos diferentes de la literatura universal.

Casos como por ejemplo, como llegó la ahora famosísima autora de Harry Potter a publicar su primera novela "Harry Potter y la piedra filosofal" o como la autora de "Frankenstein" Mary Shelley utiliza la misma técnica que Cervantes en el "Quijote" para escribir su novela o como Zenodoto inventó el orden alfabético que tan bien llevan a cabo Bibliotecas de todo el mundo o incluso dando autoría al relato del "Lazarillo de Tormes" situando sus averiguaciones entre Don Diego Hurtado de Mendoza o un secretario eramista del emperador Carlos V y atreviéndose a quitársela a otros como al mismísimo Shakespeare y otorgando sus obras a Christopher Marlowe, autor de grandes obras del teatro isabelino.

Así mil y una historias, mil y una curiosidades que Santiago Posteguillo tendría aparcadas en el cajón de curiosidades por investigaciones y que ha querido recoger para que sus lectores adquiriéramos un poco de esa culturilla popular literaria de la que conocemos tan poco.   

sábado, 6 de diciembre de 2014

"¿QUIÉN SE HA LLEVADO MI QUESO?"


"Nadie nos dijo nunca que la vida fuese sencilla, un camino recto y sin obstáculos, sino un laberinto de pasadizos, en el que tenemos que buscar nuestro camino, perdidos y confusos, detenidos, de vez en cuando, por algún callejón sin salida. Pero si luchamos creyendo en nosotros mismos, siempre se abre una puerta ante nosotros, quizás no la que esperabas, pero seguramente será la puerta adecuada para ti."

En "¿Quién se ha llevado mi queso?" Michael cuenta a sus antiguos compañeros de clase, con la esperanza de ayudarles en sus vidas, la historia de cuatro personajes. 

Fisgón y Escurridizo, que son dos ratones que actuarán siempre por instinto, mientras que Haw y Hem son dos liliputienses que reflejan como los seres racionales percibimos la realidad, nos hacemos eco de los problemas y nuestra manera tan peculiar de afrontarlos.

Érase una vez, hace mucho tiempo, en un país muy lejano... Así comienza Michael su narración en la que ratones y liliputienses tienen una vida fantástica, centradas todas en el preciado QUESO. Todos tienen la misma rutina diaria, se levantan, se dirigen al depósito de Queso Q, comen y se vuelven a sus casas. Así día tras día. Sin embargo, Fisgón y Escurridizo notan que cada vez hay menos queso en su reserva y que tarde o temprano tendrán que salir a buscar otra reserva sino quieren un día encontrarse sin nada que comer, por el contrario, los liliputienses seguían comiendo cada día sin observar ningún cambio en su reserva Q.

Los cambios eran evidentes pues cada día que comían los cuatro protagonistas las reservas se veían mermadas, pero a diferencia de los ratones que actuaban por instinto, Haw y Hem actuaban como si los cambios no les afectara a ellos, estaban tan absortos en sus rutinas que no observaban los cambios evidentes que se iban produciendo.

Hasta que un día, la reserva de Queso Q se terminó. Fisgón y Escurridizo inmediatamente husmearon y casi sin tiempo para pensar salieron corriendo de un lado para otro en busca de más reservas donde poder comer. 

"LA SITUACIÓN EN EL DEPÓSITO Q HABÍA CAMBIADO. ASÍ PUES, FISGÓN Y ESCURRIDIZO DECIDIERON CAMBIAR".

Haw y Hem cuando se dieron cuenta que no había queso en la reserva, no se lo pudieron creer, no podían creerse que les pasase eso a ellos, con lo que había luchado para conseguir esa reserva, y ahora ya no tenían nada, no estaban preparados para esto, eran tan felices y tenían tantos planes, que el ver que ahora no tenían queso les dejó frustrados y coléricos y volvieron a sus casas desanimados. Al día siguiente cuando se dirigieron de nuevo a la reserva esperando que hubiera queso y se encontraron con la misma situación, se sintieron aun mas deprimidos y angustiados por la situación. 

En el otro extremo del laberinto, la búsqueda de los dos ratones ya había dado sus frutos y habían encontrado una nueva reserva de Queso N y disfrutaban de ella cada día.

En la reserva de Queso Q, los liliputienses seguían enfadados y ofuscados por su mala suerte, hasta que Haw un buen día se echó a reir de sí mismo y dijo:

FÍJATE, SEGUIMOS HACIENDO LO MISMO DE SIEMPRE, UNA Y OTRA VEZ, Y ENCIMA NOS PREGUNTAMOS PORQUÉ NO MEJORAN LAS COSAS.

Y Haw salió en busca de una nueva reserva. Hem se negó a seguirlo, se sentía mayor y apenado por la pérdida y prefirió quedarse y seguir lamentándose. 
Haw al emprender la búsqueda cada vez se sentía mejor de su valentía, pues era consciente de lo inútil de quedarse esperando a que las cosas cambiasen por sí mismas, comprendió que el miedo a lo desconocido lo paralizó pero ahora ya había revertido la situación y su búsqueda aunque tardía tuvo éxito y encontró también la nueva reserva de Queso N, la mayor reserva que jamás había visto. ¡VIVA EL CAMBIO!, se dijo a sí mismo.

Esta parábola tiene un mensaje muy claro y acorde en estos tiempos. Aquí el autor lo llama Queso, pero tú puedes llamarlo, DINERO, TRABAJO, AMOR, ÉXITO, UN COCHE, UNA MOTO o cualquier otra cosa a la que le tengas mucho apego.

No sólo tenemos que seguir luchando o buscando si perdemos ese algo tan preciado, sino que tenemos que anticiparnos a su pérdida.

El autor al final del libro deja algunas frases interesantes, de las que sacamos la siguiente conclusión:

EL CAMBIO EXISTE, PERO HAY QUE CONTROLARLO, PARA ASÍ PODERNOS ANTICIPAR A ÉL Y ADAPTARNOS CON RAPIDEZ. HAY INCLUSO QUE DISFRUTAR DE ESE CAMBIO. Y DEBEMOS DE ESTAR PREPARADOS PARA ELLO, UNA Y OTRA VEZ.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

"LA IMPORTANCIA DE LAS COSAS"



Mario Menkel es el autor de una novela que hace años tuvo gran éxito pero nada más. Él no la escribió, sino que llegó a él a través de su tía y además se siente incapaz de volver a escribir ninguna otra cosa digna de publicar, hasta que casualidades o no de la vida, su inquilino, Fernando Montalvo decide quitarse la vida dejando el piso atiborrado de objetos personales que Mario con la ayuda de Beatriz Millares irán descubriendo hasta dar con el pasado de su antiguo inquilino, descubriendo así las causas de vida y muerte del suicida y dándole a nuestro protagonista la oportunidad de utilizar estos acontecimientos para volver a publicar una novela tras tantos años de silencio editorial.

Particularmente la trama es sencilla de entender pues tiene bastante orden, pero a veces me falta un poco de más acción a sus personajes. Mario está interpretando un personaje constantemente sumido en un abatimiento crónico el cual los acontecimientos en su vida no han hecho sino acentuar este aire depresivo y apocado en su personalidad. 

Así va pasando su vida, ninguneándose a sí mismo hasta que conoce a Beatriz quien le hace ver la gran historia que poco a poco van descubriendo con sus investigaciones acerca de quién era realmente su inquilino, Fernando Moltalvo.

La autora en esta novela hace ver que el anterior libro de Mario "Lo que me contó Bernard M." fué  un libro de mucho éxito, una novela fantásticamente escrita y deja al descubierto la gran historia que hay detrás de Fernando Montalvo y su amor callado hacia Klara, pero se centra totalmente en la historia del día a día de Mario, cuando si hubiera entrelazado las historias o los libros seguramente hubiera conseguido que yo como lector me hubiera sentido más intrigado en la novela, en los hechos y no hubiera sido una novela tan previsible.