"Hace seis meses compramos una lavadora nueva, y para eso hubo que cambiar la tubería. Tuvimos que cambiar el suelo y volver a pintar la pared. Al final, esa zona de la casa era más bonita que la cocina.
Para evitar el contraste, reformamos la cocina. Entonces nos dimos cuenta de lo viejo que estaba el salón, que quedó más acogedor que el despacho, sin cambios desde hacía casi diez años.
Seguimos con el despacho. Poco a poco, la reforma se fue extendiendo por toda la casa. Espero que lo mismo suceda en mi vida. Que las pequeñas cosas conduzcan a grandes transformaciones."
Y es que a pesar de tener al marido perfecto, dos hijos maravillosos, ser una reputada periodista en un periódico respetado de Ginebra, irse de vacaciones una vez al año a destinos paradisíacos con playas maravillosas, Linda tras sobrepasar la barrera "psicológica" de los 30 y encontrarse ya en los 31 y entrevistar a un escritor quien le dijo:
"No tengo el menor interés en ser feliz. Prefiero vivir de forma apasionada, lo cual es un peligro porque nunca se sabe lo que nos vamos a encontrar más adelante".
Se plantea si quizás su maravillosa y perfecta vida no es una vida simple, sin sustancia, carente de emociones y que la conducen al paso vacío de los días y entonces se pregunta: -"¿Qué puede ser peor que una vida gris, triste, con todos los días iguales? ¿Peor que el pánico a que todo desaparezca, incluida mi propia alma, y a quedarme completamente sola en este mundo, después de haberlo tenido todo para ser feliz?"
Mientras tanto se reencuentra con Jacob König, antiguo compañero de clase quien ahora es un político muy prometedor del país y sin saber por que se siente muy atraída por este y se propone conquistarle cueste lo que cueste, incluso destruyendo su matrimonio.
Linda y Jacob son amantes. Mientras cada uno sigue con su respectiva vida se entregan desenfrenadamente a la pasión de los encuentros inesperados y los besos prohibidos hasta que el marido de Linda y Marianne, la esposa de Jacob descubren la aventura de ambos.
A partir de aquí Linda y su marido deciden pasar unos días en Interlakenhohematte, donde ya estuvieron hace diez años con el afán de recuperar aquella pasión perdida, pero tanto uno como otro descubren que es imposible.
De maneras distintas pero igual de efectivas descubren que "es imposible volver atrás en el tiempo"..
Y como reflexiona mas tarde Linda, no trata de justificar su adulterio, no, sino que iba buscando la verdad y la encontró. Linda iba buscando su verdadero sentido de vivir, huyendo de la monotonía que estaba viviendo, pero sin darse cuenta de todo lo hermoso que la rodeaba. Tuvo que huir, tuvo que arriesgarse al punto de perder a su marido, sus hijos y su maravillosa vida, para darse cuenta de que la verdadera razón de vivir está en ella misma y en el amor a su alrededor. El amor por vivir, el amor por todo lo que nos rodea que el saber que existe nos hace olvidar de lo mágico que es el que exista...
Todos a veces nos hemos sentido así, navegando hacia ninguna parte, perdidos, yendo hacia adelante, pero sin llevar el control, por inercia y con ese sentimiento de hastío. Un día paramos, pensamos que no nos gusta lo que hacemos o la vida que llevamos y queremos cambiarlo todo sin parar a pensar en las grandes cosas que también forman parte de esa monotonía y que sin darnos cuenta obviamos.
A veces despertamos a tiempo y otras ya es tarde para exprimir el jugo a la vida, el jugo a nuestra vida, a nuestro entorno, a nosotros mismos.