Un día te despiertas y crees que será como otro cualquiera. Pero ese día es distinto, sabes que es distinto y lo sientes como tal.
Sabes que necesitas un cambio, que tienes que hacerlo y pese a todas las dificultades tomas la decisión.
Sales con mil dudas asolando tu cabeza, con incógnitas e incertidumbres agarradas a tus pensamientos, miedos y temores anclados en tu ser, pero tienes fuerza y la determinación para hacerlo.
Esa fuerza que sabes que aunque caigas mil veces, aunque oigas lo que no deseas oir, sientas cosas que nunca jamás creíste sentir, te levantará de nuevo y con más ímpetu si cabe.
Sabes que te ocurrirá, sabes que lo pasarás mal, que habrá momentos en los que el único pensamiento que tengas en la cabeza sea la vuelta, pero no lo haces.
Sabes que te enfrentas a algo grande sin saber que es, sin ponerle cara pues no la tiene, ni voces pues tampoco los sonidos te aclaran hacia donde caminas, pero no te vuelves.
Luchas peleas y te revuelves contra todo y contra todos y hasta contra ti mismo, porque sin saber por qué, sin saber cómo, sabes que has tomado el camino adecuado.
Que al final de cada lágrima abrirás aun más los ojos para no perderte en tu camino, que al final de cada día gris vuelve a salir el sol, que al final de cada piedra en el camino, en tu camino, hay manantiales de agua cristalina que te están esperando… Sólo has de tener paciencia y no dejar de andar…
Después de cada fracaso y de cada zancadilla, sigue habiendo algo en tu interior te dice que sigas, que a eso habías venido, que es esa zancadilla o ese fracaso precisamente el que te hará conseguir aquello por lo que un día decidiste salir de tu hogar, de tu tierra, de tu gente, de tu hogar, ese es el fracaso que buscabas, y se tornará contigo.
Ama ese fracaso, aprende de él y él te aleccionará para el futuro, ama esa zancadilla, esas malas miradas o esas palabras que no estabas acostumbrado a escuchar, porque todo eso te hará fuerte, te hará grande y te hará sobrevivir hacia donde sea que te encamines.
Todo eso te hará crecer, te hará valorar lo que dejaste atrás y te dará el impulso necesario para superarte..
Cuando estés perdido y quieras volver, aguanta.
Cuando sientas que las fuerzas te estén abandonando, revélate poderoso.
Cuando creas que terminó el camino, sigue caminando, pues no hay más verdad que aquella que hacía el camino al andar.
Nadie dijo que sería fácil y por eso no lo va a ser, por eso de lo fácil no se aprende y lo difícil te hará crecer.